Romper jarillones en sequía es la causa de inundaciones en invierno: la CAR advierte responsabilidad de privados
* Algunos propietarios de predios y fincas fraturan estas zonas para crear drenajes forzosos y evitar los costos de un abastecimiento por bombeo mecánico.
* La más reciente decisión del Consejo de Estado que exoneró a la CAR de cualquier responsabilidad frente a las inundaciones ocurridas en 2011, en un club campestre del municipio de Chía confirma que el mantenimiento de taludes en predios privados corresponde a sus propietarios
* “Si bien es cierto que la CAR es la administradora del recurso hídrico en su jurisdicción y que hemos tenido el privilegio de liderar proyectos como la adecuación hidráulica del río Bogotá, cada propietario de predio es responsable de garantizar que los jarillones se encuentren en buen estado: Director general de la CAR
Bogotá, 15 de septiembre de 2026. Un llamado a los agricultores, ganaderos y comunidades rurales a abstenerse de romper o destruir los jarilllones y taludes de las fuentes hídricas que atraviesen sus predios, con el fin de captar agua durante temporadas secas hizo el director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, Alfred Ballesteros.
La advertencia se da en momentos en que el país transita hacia un fenómeno de El Niño de gran intensidad y algunos propietarios de fincas deciden intervenir estas estructuras con el fin de evitar los costos del abastecimiento por bombeo mecánico, generando fracturas y debilitando las orillas de las corrientes hídricas, aumentando el riesgo de emergencia e inundaciones cuando retorne el régimen de lluvias.
“En tiempos de sequía, como los que actualmente afrontamos con ocasión del fenómeno de El Niño, algunos agricultores deciden romper los jarillones para generar drenajes hacia sus fincas, pero cuando regresan las lluvias el talud que fue alterado y que no fue reconformado se convierte en el origen de las inundaciones y desbordamientos”, afirmó el director Ballesteros.
El funcionario recordó que el mantenimiento y cuidado de estas zonas corresponde a sus propietarios y no a la Corporación, como quedó demostrado en la más reciente decisión del Consejo de Estado que exoneró a la CAR de cualquier responsabilidad frente a las inundaciones ocurridas en 2011, en un club habitacional y recreativo ubicado en el municipio de Chía.
“Si bien es cierto que la CAR es la administradora del recurso hídrico en su jurisdicción y que hemos tenido el privilegio de liderar proyectos como la adecuación hidráulica del río Bogotá, cada propietario de predio es responsable de garantizar que los jarillones se encuentren en buen estado”, explicó Ballesteros.
Es importante recordar que, en el marco de la Ruta de Preparación Climática la Corporación viene desplegando un conjunto de acciones preventivas frente a un fenómeno de El Niño de gran intensidad, que busca fortalecer las capacidades de respuesta de los diferentes sectores sociales y productivos ante escenarios de sequía, incendios y disminución en la disponibilidad de agua.
Esta iniciativa busca reducir riesgos asociados a incendios forestales, estrés hídrico, racionamientos y afectaciones a la producción agropecuaria, con buenas prácticas y la aplicación de técnicas que se adaptan a las dinámicas de cada sector y la cotidianidad de los grupos y hogares del territorio.
“Ninguna autoridad ambiental en Colombia o en el mundo tiene la obligación de hacerle mantenimiento a los jarillones de ríos y quebradas de predios privados”, puntualizó el Director de la CAR.
Finalmente, la Corporación reitera la necesidad de prevenir y evitar las actividades que pongan en riesgo la vida de las comunidades y el equilibrio de los ecosistemas, pues tanto la gestión ambiental como la gestión del riesgo son responsabilidad de todos los sectores y grupos.

