• El ejemplar fue rescatado en 2024 en zona rural de Caldas, Boyacá, luego de ser hallado junto al cuerpo sin vida de su madre.
• Tras varios meses de cuidado especializado y entrenamiento para la vida silvestre, fue liberado en su hábitat natural con acompañamiento de autoridades ambientales y de Policía.
Chiquinquirá, 6 de marzo de 2026. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, desde la Dirección Regional de Chiquinquirá, fue testigo de un exitoso proceso de rehabilitación que permitió el retorno a la vida silvestre de un perezoso macho de aproximadamente un año y medio de edad, liberado en el municipio de Caldas.
El ejemplar fue recibido en septiembre de 2024, luego de que un ciudadano lo encontrara a un costado de la vía principal junto a su madre, quien lamentablemente había fallecido. El animal fue entregado a la Policía Ambiental y de Recursos Naturales, que lo trasladó a la Dirección Regional de Chiquinquirá para brindarle los primeros auxilios.
La atención inicial requirió cuidados permanentes durante toda una noche, ya que el pequeño aún dependía de la lactancia materna. El equipo técnico debió separarlo del cuerpo sin vida de su madre, suministrarle fórmula especializada, calefacción y monitoreo constante de signos vitales para estabilizar su estado.
Posteriormente, el perezoso fue trasladado a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional de Colombia, donde recibió atención neonatal especializada. Una vez superada esta etapa, fue llevado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CAR en Tocaima, Cundinamarca, donde completó su proceso de rehabilitación y aprendió a valerse por sí mismo sin intervención humana.
Tras evaluar el lugar más adecuado para su retorno, se determinó que la liberación debía realizarse en la vereda Vueltas del municipio de Caldas, en un corredor ecosistémico acorde con sus necesidades de hábitat y alimentación. En compañía de las autoridades, se llevó a cabo la liberación exitosa, momento en el que el animal exploró las ramas de árboles nativos y, al sentirse seguro, emprendió su camino bosque adentro para continuar su vida en libertad.
El director regional, Yiber González, expresó: “Hoy, gracias al cuidado, la dedicación y el compromiso con la fauna silvestre, este pequeño sobreviviente regresa a la libertad sano y fuerte. Este logro demuestra que proteger la vida silvestre transforma historias y devuelve esperanza a nuestros ecosistemas”.
Este resultado fue posible gracias a la acción responsable de un ciudadano que decidió ayudar sin dudarlo. La CAR invita a la comunidad a continuar protegiendo la fauna silvestre y a reportar cualquier caso de animales en cautiverio o en situación de riesgo, recordando que cada acción oportuna puede salvar una vida y contribuir al equilibrio de nuestros ecosistemas.

