• Sorprendieron en flagrancia el vertimiento de aguas residuales no domésticas, sin previo tratamiento, provenientes de la actividad de curtido de pieles superando los límites permisibles establecidos.
• Aunque se trata de una curtiembre con un vertimiento autorizado, la descarga observada no corresponde a la otorgada por la CAR y que además existe una distancia de cuarenta metros aproximadamente entre una y otra.
• “Nuestras acciones de control y vigilancia en el río Bogotá no se detienen y por ello, reiteramos a los propietarios de curtiembres que la CAR no cesará estos operativos, pues mientras este gremio no avance en la identificación de las soluciones de fondo ordenadas en la Sentencia del río Bogotá”: Subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR
Bogotá, 07 de enero de 2026. Con el apoyo del grupo de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional de Cundinamarca, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR llegó hasta la vereda Chingacio del municipio de Chocontá y pudo establecer la ocurrencia de vertimientos industriales directamente sobre el río Bogotá provenientes de una curtiembre.
El equipo de profesionales de la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental -UIGA, junto con la Policía sorprendieron en situación de flagrancia el vertimiento de aguas residuales no domésticas, sin previo tratamiento, provenientes de la actividad de curtido de pieles superando los limites permisibles establecidos.
“En nuestra visita pudimos realizar una inspección minuciosa e identificar que, aunque se trata de una curtiembre con un vertimiento autorizado, la descarga observada no corresponde a la otorgada por la CAR y que además existe una distancia de cuarenta metros aproximadamente entre una y otra”, explicó el subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR Bryan Martínez.
A este vertimiento se sumaron varias afectaciones adicionales como mal manejo de residuos peligrosos y envases de productos químicos con los que se lleva a cabo el tratamiento de las pieles.
Pese a que esta curtiembre cuenta con una planta de tratamiento, los técnicos realizaron pruebas de laboratorio para demostrar que las descargas identificadas no están pasando por dicha planta, lo cual confirma que este vertimiento, no solo está afectando el suelo a donde llegan las descargas de estas sustancias provenientes del curtido de cueros, sino, además, el recurso agua, en este caso, directamente al río Bogotá.
“Nuestras acciones de control y vigilancia en el río Bogotá no se detienen y por ello, reiteramos a los propietarios de curtiembres que la CAR no cesará estos operativos, pues mientras este gremio no avance en la identificación de las soluciones de fondo ordenadas en la Sentencia del río Bogotá, la CAR seguirá actuando con firmeza ante cualquier actividad que ponga en riesgo la recuperación de nuestra más importante corriente hídrica”, puntualizó el subdirector Martínez.

